¿Para qué?
San Miguel de Allende se convirtió en mi lugar favorito, siempre he pensado que justo ahí me gustaría pasar mi vejez. Desde hace algunos años, creamos una tradición familiar, el regresar a San Miguel por lo menos una vez al año.
En uno de esos viajes, caminando por los callejones, tuve frente a mi una imagen que me entristeció profundamente, era una señora delgada, tenía un corte de cabello pequeño, rubia, vestía una camisa blanca, jeans, zapatos de piso, se veían bastante cómodos, llevaba puesto un mandil, en una mano sostenia una paleta con varios colores, en la otra un pincel y frente a ella su lienzo. Estaba en un callejón con una vista preciosa del pueblo, un camino empedrado cuesta abajo, alrededor había casas en tonos terracota, hacia un poco de frío, sin embargo, soplaba un viento placentero…
La señora, por lo que vi extranjera, simplemente disfrutaba de una hermosa mañana en ese sitio catalogado por la Unesco como uno de los mejores lugares para vacacionar.
Después de observar esa postal, la tristeza invadió mi corazón, pensé “¿dónde se encuentran nuestros viejos jóvenes? ¿En un Soriana? ¿Parados por horas empacando cosas por unos cuantos pesos? De “viene, viene?” ó quizá ¿de guardias de seguridad en alguna empresa trabajando 24 por 48?”
Ese día comprendí mi “¿Para qué?”.

Ruth
Asesor profesional de seguros, 9 años de experiencia en esta hermosa labor, 8 años como asesor diamante, convencionista y miembro de la MDRT al que pertenece únicamente el 6% de los asesores de seguros y finanzas del mundo, así como moderador de FSCP autorizado por The American College.
Mi misión, un México donde nuestra gente en edad de retiro DISFRUTE del fruto de su esfuerzo, viva sana, feliz, solos ó acompañados, viajando, disfrutando, SIN DEPENDER DE NADIE.
Soy Ruth Magallón, la más grande de 4 hermanos, 44 años de edad, mamá de Nicolás, un niño mágico de 11 años que es mi más grande maestro y, cómo no, madre también de Toby y Cony los perrijos que son parte de la alegría de nuestro hogar.
Soñadora empedernida, bohemia de afición (gracias a Dios canto horrible), terca como pocos, aguerrida, luchadora y enamorada de la vida.
Deja Huella
La única garantía que tenemos de ser mejores es crecer, si realmente quieres crecer, tienes que tener mejores hábitos.
Deja huella nace de nuestro compromiso de dejar una marca en las personas, que tu experiencia sea memorable, que nuestro paso por el mundo deje una huella. Te ayudaremos a construir mejores hábitos financieros, a planear tu retiro o a crear un fondo educativo.
En Deja huella hemos pagado más de 20,000,000 de pesos en indemnizaciones por fallecimiento, ellos lamentablemente ya no están con nosotros, sin embargo, en sus familias, dejaron huella y cambiaron sus vidas.

